NUESTRO GEMELO ETERNO
Nuestro gemelo, nuestro divino femenino, nuestro divino masculino. Ahora es tiempo de reunificación.
Almas gemelas… todo está en nuestro corazón. Venimos y compartimos experiencias, amor, pasión. Nos unimos en esa danza sagrada del sexo, y qué, que más da si es tu alma gemela o no lo es la que te encuentras en este espacio-tiempo del ahora, lo importante es fundirse en ese abrazo eterno con el opuesto. Y entiéndaseme bien, la elección sexual es indiferente. Y te pregunto ¿Cómo te sientes contigo misma/o? La añoranza o el anhelo por encontrar el alma gemela generan sufrimiento, es el anclaje a la vieja energía. Tú sabes dentro de ti que tienes que experimentar, vivir, gozar y si el universo conspira para que tú te re-encuentres con tu alma gemela, lo hará, y además lo sabrás.
Quizá veas en tu compañero o compañera esa alma gemela, y si así lo crees pues así será, seguro que sí. La convicción que tu alma gemela existe está en tu corazón.
Entiende que tu alma gemela se dividió de ti en ese principio de los tiempos para poder seguir esparciendo la semilla de amor, de la luz, y precisamente para poder realizar mejor el trabajo o la misión para la que se vino. .. Entiende que todo es un proceso de espiritualidad y que es por amor por lo que se hace. Por eso tú con tu sagrado femenino y con tu sagrado masculino debes iniciar la danza perfecta (la danza de Shakti y Shiva) La unión de los opuestos generará en ti la experiencia que te reconducirá a volver a encontrarte con tu alma gemela.
Este tiempo es lineal, es un lapso, un cerrar y abrir de ojos para la eternidad, en realidad nunca nos hemos separado de nuestra alma gemela, de nuestro divino femenino y masculino.
Para todos vosotros, pero especialmente con todo mi cariño para
María Guadalupe Martinez.
LUHEMA






















































