Hay un proverbio africano que dicta así:
“La hierba no crece más rápido por tirar de ella”.
Cuando uno llega a ganar sabiduría se da cuenta que las más grandes verdades son las más simples y si algo tiene de especial este consejo es su simplicidad y su verdad.
Los hombres que conectan con los ciclos de la naturaleza se vuelven observadores y saben que todo tiene su tiempo. Nada que se adelante , se acelere o se retarde a su ciclo natural puede desprender toda su esencia, lo adquirido, lo macerado, lo aprendido. Por lo tanto no podemos pretender alcanzar la luz del día sin haber pasado por la oscuridad de la noche.
LUHEMA






















































