
La espiritualidad sana es aquella que es también psicológicamente sana; es decir, aquélla que ayuda a tener mayor libertad interior, mejor autoestima, mayor autonomía y mayor compromiso y responsabilidad social.
La espiritualidad sana, libera, devuelve la confianza en uno mismo, en la vida, en los otros y en el universo.
Luhema





















































