Reconozco y honro a todos los hombres y mujeres que están en el proceso de liberación de sus propios patrones de densidad y esclavizantes.
Y reconozco también todo el dolor que se le ha causado a la Mater y que al mismo tiempo nos hemos causado a nosotros mismos.
Hoy desde el silencio amoroso me posiciono como testigo consciente y sé que desde este espacio en el centro del centro, se halla la llave que encaja y que abre un mundo nuevo que nos llenará en espíritu y conducirá hacia una vibración armónica que despertará a los durmientes
LUHEMA























































