
LA CRISIS NOS PONE A PRUEBA.
Recuerdo una frase de Johnny Rotten que decía “no future” (no hay futuro) y desde luego que dentro de este modelo de sociedad no. Pero si hay algo que podemos hacer, es cambiar nuestros esquemas mentales para poder trasformar nuestra realidad.
No hay duda alguna que esta crisis que estamos sufriendo, es una prueba más para superarse como personas, y aunque sabemos quién la ha provocado y quién está tras esto, la realidad es la que se está viviendo a pie de calle, viviéndola jóvenes y familias enteras. El drama comienza a ser muy palpable, así que todos tendremos que hacer algo y ya. De pronto en este escrito voy a cimentar el sustento emocional ante esta realidad, ya que son muchos los que se vienen abajo ante la imposibilidad de ver una salida clara a sus problemas.
Muchos de nosotros a lo largo de la vida hemos pasado por fracasos laborares, hemos pasado temporadas largas sin trabajo, sin subsidio, hemos atravesado por baches en nuestra salud o hemos vivido la enfermedad en algún familiar cercano, hemos sufrido decepciones amorosas e inclusive nos han traicionado, pero si hay algo que nos diferencia a unas personas de otras, es la forma en la que se superan estos problemas de la vida. Hay personas que se hunden en su dolor, se rinden, se les desgarra el alma, y sin embargo, las hay que se rescatan a sí mismos del abismo con una fuerza increíble, aunque su dolor sea inmenso y hayan sufrido vicisitudes unas tras otras, y ese coraje es, como poco, digno de admiración. La vida misma está signada por estos antagonismos e impulsos de la polaridad, y viendo esto mismo uno se pregunta infinidad de veces qué fuerzas son las que habitan en el desánimo o en el ímpetu de las personas, para seguir adelante o no, ante tantas circunstancias adversas.
Todos, en mayor o menor medida hemos pasado por crisis, por ejemplo: se nos rompió el corazón al terminar una relación de pareja, o la persona en la que confiábamos ciegamente nos traicionó, o los esfuerzos y la ilusión que se puso en un trabajo o en un proyecto quedaron en nada o arruinado, o no superaste la ausencia de un ser querido, o no encontraste tu lugar en la vida… Todas esas crisis personales, emocionales, están ahí, forman parte de tu biografía, de tus vivencias, ellas miden tu fortaleza interna, su tesón, tu equilibrio emocional, tu luz, y aparecen para que profundices en el sentido de tu existencia y que priorices…
Esta crisis laboral, ha puesto en la balaza “material-subsistencial-emocional” a muchos, por ejemplo a personas que tras mucho tiempo de estar en una misma empresa se han visto de la noche a la mañana en la misma calle, sin trabajo y desconcertados, ya que su vida giraba entorno a ese lugar, dejando sus años y muchos esfuerzos que nunca verán recompensados. Ahora sin esa ocupación parecen no encontrar sentido a su vida, se creen “que ya no son nadie” y aparece como flor de espino la desesperanza.
Quizá todos esos trances que estamos viviendo como sociedad, inviten a replantearse el modelo de vida, y a nivel personal sea el indicativo para profundizar, pasar página, cerrar ciclos y buscar otras referencias con las que enfocar nuestra producción y nuestra aportación al mundo laboral. Quizá tengas que dialogar con tus necesidades más íntimas, con tu alma desatendida.
Nos estancamos en el fracaso, en las crisis, creemos que nada será lo mismo, y desde luego que no lo será, porque pensar eso es lo que nos hace sufrir. La vida no confluye linealmente, podemos seguir confiando, creando, creyendo, pero en nosotros mismos, no en lo que la falsa ilusión ha instaurado para que te olvides de ti mismo. Y te olvidaste, te descolocaste de ti mismo, te distrajiste de la vida, porque el modelo social así te empujaba a ello, te desconectaste de la naturaleza, del arte, de los poetas, de la música, también de las risas, de los paseos, de los anocheceres y de los atardeceres, te preocupaba tanto tener bienes, una posición, tener dinero, tener trabajo, tener salud, tener y tener, que te perdiste, te tensaste y una cosa llevó a la otra y la sociedad se quebró, y no juzgo esto, lo hicimos para nuestro bienestar y el de nuestra familia, por el progreso, pero ahora estamos aprendiendo que ese modelo ha sido autodestructivo.
Si tú no creaste dentro de ti unos pilares basados en la verdadera armonía, en lo que tu alma positivamente necesita, desde luego estarás en el más hondo de los abismos. Pero no te preocupes, puedes resurgir de entre tus cenizas como “ave fénix” y lográndolo, habrás alcanzado tu liberación, convirtiéndote en un ser que brilla con luz propia, fuerte, creativo y creador, con un espíritu auténtico forjado a fuego y agua, y dispuesto a vivir enla Tierra con pleno derecho para decretar lo que quieres para tu vida.
Toda crisis, todo trauma, sirve para que aflore tu verdadera vocación o don innato, la crisis no es un camino irrevocable, y tú tienes dentro de ti la fuerza suficiente para poder sobrepasar ese estado de profunda tristeza en la que estás sumergido por esa misma inseguridad y perspectiva de futuro. Estoy convencida que la humanidad ante este dilema de imprecisión, inestabilidad social, económica, emocional, política etc…, tendrá q
ue resurgir como ave fénix y comenzar a crear una nueva sociedad acorde a lo que el ser divino es.
Confiemos en la existencia, en la soberanía de las personas libres de condicionamientos, y libres para poder conquistar su dignidad.
Begoña Beneito (Luhema)























































hola:
en estos momentos esta reflexión me a servido de mucho gracias, son excelentes. Me gustaría seguir recibiéndolas.
saludos
Hola Lu.
Sabes que comparto tu sentir y es verdad que estamos puestos a prueba en lo que más nos ha dolido hasta ahora, el estatus. Hemos llegado al tope y ese vacío hay que llenarlo recordando que somos nosotros los que movemos al Mundo y no, al revés.Estamos pasando por momentos muy duros para poder despertar del letargo inconsciente en el que nos han mantenido para hacernos corderos.
Empezamos una nueva fase, un nuevo futuro en el que encontraremos la paz, el equilibrio y el respeto por todo lo que nos rodea. Dejamos el 2011 como un año de duro aprendizaje y tenemos que entrar en el 2012 aprendiendo a ser nosotros desde el interior hacia el exterior, para poder transmutar lo negativo en positivo.
Gracias de nuevo por tus sabias palabras, han sido un regalo.
Con amor de Yaz.
María Elena, gracias por tus palabras, y desde luego, si estás suscríta irás recibiendo los artículos en el mismo momento en que son publicados.
Un saludo y feliz camino.
Me alientan mucho tus palabras Yazmina, es el momento de cerrar ciclos y ver las cosas desde otra perspectiva, cuando nos desprendemos de todo lo que no nos es necesario creemos que nos quedamos desprotegidos, pero lo que no sabemos es que cuando estamos limpios de “polvo y paja” es cuando las miles de posibilidades se abren camino ante nosotros.
¡Un fuerte abrazo Yazmina!.