En una ocasión un hombre fue alcanzado por una flecha. No quería aceptar la ayuda de nadie. Le interesaba mucho más descubrir quién le había alcanzado, y como podía vengarse.

Se fue sumiendo cada vez más en pensamientos de odio, de rencor, y de ira, hasta que murió por consecuencia de la flecha.

Muchos de nosotros compartimos un destino parecido. Estamos heridos, tenemos  flechas  clavadasy hay un veneno que poco a poco nos va matando.

En lugar de actuar de forma inmediata y de extraer la flecha aunque nos suponga mucho dolor, huimos y construimos castillos de pensamientos, pensamientos que nos invaden ahogándonos.

¡Saca toda  flecha envenenada!. Ejercita tu mente para que tenga pensamientos de compasión, de amor y de paz. Vive la compasión y dale a tu prójimo aquello que tú también desearías para ti.

Para  que la luz pura pueda fluir a través de ti, el primer recipiente que debe ser purificado, eres tú, en todos los niveles de las posibilidades.

Luhema

About these ads

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s