¡ESCUCHA! 

  

Cada vez somos más los que padecemos de sordera, aunque habría que preguntarse  qué tipo  de sordera padecemos, ya que pienso que muchas  o más bien la mayoría de las veces los que verdaderamente padecen esta dolencia física no lo son tanto, o sea, no son ni la mitad de sordos que muchos  de los que tenemos bien capacitados nuestros  pabellones auditivos y que nos negamos a escuchar quizá por muchas razones , la mayoría de veces por que no nos gusta lo que oímos o por que tenemos miedo a escucharnos  a nosotros mismos .

 

Y porqué digo esto, es cierto que cada vez más personas adolecen de esta disfunción del aparato auditivo; el más fractal de todos, y no es por causas genéticas, que las hay, o degenerativas, que también o por soportar ruidos estridentes. No, lo que  estoy intentando decir es que cada vez nos permitimos escucharnos menos y nos volvemos completamente sordos al anular voluntariamente este sentido que es vital para conocernos  y conocer como sonamos y resonamos, vibramos y reverberamos, por lo tanto taponando este sentido de la audición nos cerramos a conocer las señales que emite nuestro cuerpo interno. Si somos incapaces de escucharnos, mucho menos podemos pararnos a escuchar  a los demás, ¿lo haces?, ¿te escuchas?, ¿escuchas a los demás?, ¿estás con todos tus sentidos, con toda tu atención presente prestándote atención o prestando atención  a aquél que intenta conversar contigo? Yo diría que la mayoría de las veces  no sucede, y esto es para pensarlo…, tal vez si atendiéramos, tendríamos menos traumas, menos conflictos internos, menos stress, si nos paráramos aunque fuera unos instantes a escucharnos o a escuchar, nos sería mucho más sencilla la vida. Las personas están faltas de esto mismo, de que las escuchen, si lo hiciéramos, si prestáramos atención estaríamos todos mucho mejor, más armónicos.

 

Te pregunto: ¿sabes si el silencio se puede oír?, ¿sabes qué sonido emite el planeta? Esto es nuevo para ti, ¿verdad? Te lo estás perdiendo. ¿Habías oído esto alguna vez, que el planeta Tierra emite un sonido que podemos percibir todos? , y ¿sabes cual es…?

Te invito a que lo escuches, más bien diría yo que la “Madre” te invita a que oigas su sonido. Te doy una pista, resuena en una clave musical, la cuarta clave, la clave de FA.

Si algún día puedes entrar en comunicación con el silencio, te aconsejo que lo hagas  primero contigo mismo, así descubrirás tu propio sonido interno y después oirás el de la Tierra.

 

Ya estés en el desierto, en la más alta montaña, cerca de un río, en el bosque, en la mar, en cualquier lugar que puedas encontrarte tranquilo, podrás deleitarte con la infinita sinfonía de tu planeta. Cuando la escuches, que lo harás, tus oídos y todo tu ser nunca jamás se quedará sordo ante tal pulsación rítmica que alienta la vida. El déficit de audición no es impedimento para escuchar esta sinfonía. Tal vez, más bien diría, con todo mi respeto  a aquellos que no pueden escuchar con perfección, que muchos de los casos de sordera que adolecen ya entrada la edad madura, es por que o para que puedan escucharse a si  mismos, minimizando los ruidos externos hasta no apreciarlos  para que así estos no distraigan la atención y al fin puedan dentro del silencio, silenciarse y entablar ese diálogo interno que tantas veces ha sonado  y resonado y se han negado a escuchar.

 

El silencio no se escucha con los oídos, la voz interior, el canto del alma se escucha desde nuestro corazón y vibra y pulsa como él.

 

Así que, queridos amigos, como dice este refrán que no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere oír, y vosotros amigos sordos, escucháis mucho más que muchas personas que sí pueden oír perfectamente. 

 

 

 

  

   

Artículo de Luhema  publicado en el nº8 de la revista “Mandala Literaria” 

 

About these ads

4 respuestas »

  1. Enrique Salinas Tomas dice:

    Realmente no escuchamos todo aquello que no queremos escuchar, pero cuanto bien nos hace el escuchar todo lo que nos puede sacar deste silencio total y absurdo que esta humanidad desumanizada a creado en su entorno. Gracias amiga por recordarnos que en el silencio conciente podemos escuchar tantas cosas y sobre todo a nuestro corazon, un abrazo ; KIKE

  2. GLORIA dice:

    Hola Luhema
    Me ha gustado mucho el artículo,justamente es de lo que se ocupa la terapia o Metodo Tomatis que parte de la base de que no es lo mismo oir que escuchar.Tenemos comprobado como si a través del oido mejoramos la escucha,volvemos a conectarnos con la antena universal y a recargar nuestro cerebro.
    Hay mucha información en internet sobre ella y es perfecta para los tiempos que corren.
    Agradezco saber de la sensibilidad a este tema tan esencial

Deja un comentario

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s