Bebe agua, evapórate y vuela.
De 86 kilogramos de carne y huesos, 56litros de agua.
Nos baña por fuera y por dentro. Nos refresca.
Incluso es un componente esencial de las células.
Grata al oído en ríos, riachuelos, barrancos, fuentes, manantiales; en forma de lluvia torrencial, de lluvia suave y silenciosa. A veces camina en el viento, se desboca y trae la
muerte.
Cuando nos evaporamos, nos mezclamos con las nubes y caemos en forma de lluvia sobre la tierra y las especies que la pueblan en forma de granizo o nieve.
A veces puedes rozarla con un pie, con la ropa, con la tabla de surfing, con los labios, con el pelo o un paraguas, con la ropa o la piel.
Nos constituye en un 70% y su destino es nuestro destino, y degustarla es degustarnos, y oírla es oírnos, y olerla es olernos, y chapotearla es chapotearnos.
La maltratamos de múltiples formas y algún día se vengará
de nosotros de una forma u otra.
Observa una gota de agua, quizá veas la cara de tus antepasados, quizá lo que fuiste años antes, incluso meses.
Una molécula de agua, asociada a otras dos, crean una perfecta reencarnación en la que participan por igual
todos los seres vivos.
Busca el alma de una gota de agua y podrás encontrar la humana, la tuya, la de aquel, aquellos, los que vendrán, irán y volverán.
El hombre que admira la naturaleza es consciente de que se admira, en parte, a sí mismo.
La muerte y la vida es un acontecimiento continuo en nuestro cuerpo, acontecimiento simultáneo mientras seguimos con vida, mientras el ciclo interno del agua no se detenga y la deshidratación tampoco haga demasiada mella. Sin ti no habría vida. Así que te he de convertir en diosa creadora.
Soy un ser divino en el 70%.
Comprendo que éste es mi verdadero Dios y que me habita.
Allí donde falta, se aproxima cruelmente la muerte. Nada que llevarse a la boca, a la raíz.
El hombre es un artista del disfraz:
Reza a vírgenes y santos, pidiendo la lluvia, pero sólo sueña con ver aparecer a la diosa en forma de nube, de gota y, finalmente, de suave o copiosa lágrima celeste. Incluso adivinan riquezas infinitas y se introduce en el cuento de la
lechera como protagonistas de una película en la que llevarán la voz cantante
CANTO A LA DIOSA AGUA.






















































